Matriz Histórica
Del Gremio De La Prensa
Jueves, 17 mayo 2012

Sociedad sin exclusiones ni discriminaciones exigen en XXIII Congreso de ANP

Durante el desarrollo del XXIII Congreso Nacional Ordinario que se desarrolló en la ciudad de Tacna, los más de 200 periodistas delegados asistentes, plantearon alcanzar una sociedad sin exclusiones ni discriminaciones, en tanto haya pleno respeto a la libertad de prensa. Igualmente demandaron del actual gobierno una política de tolerancia, que no excluya a los medios de comunicación de las provincias distantes de la capital de la república.

Estas peticiones se concretaron en la denominada Declaración de Tacna, donde igualmente hicieron hincapié los periodistas extranjeros invitados en calidad de ponentes, lo que transcribimos a continuación:

 

DECLARACION DE TACNA

Las organizaciones regionales y provinciales representativas de los trabajadores periodistas, procedentes de todos los departamentos del territorio patrio, reunidas bajo los principios de unidad, solidaridad, justicia social, libertad y democracia participativa, en ocasión del Vigésimo Tercer Congreso Nacional Ordinario convocado por la Asociación Nacional de Periodistas del Perú, matriz histórica del gremio de la prensa, en la Heroica Ciudad de Tacna, durante los días 17,18 y 19 de setiembre del año 2009,

 

CONSIDERANDO:

Que la vida de la persona humana, en su mayor dimensión racional, tiene su fundamento en la naturaleza social y sociable del ser mismo, razón por la cual la esencia de ella tiene una base ontológica y una razón metafísica, características que se proyectan hacia la comunicación social.

Que está demostrado que la comunicación significa el fundamento del origen de la sociedad humana y el desarrollo  de las relaciones sociales, tanto que solamente así los seres humanos pueden participar mutuamente de sus estados subjetivos e intercambiar ideas, principios, valores, anhelos, preocupaciones, necesidades.

Que la cultura de las personas y de los pueblos es la resultante del proceso de comunicación social, medio creado por el ser humano para fortalecer el patrimonio espiritual y compartir sus experiencias mediante interacciones sociales.

Que el avance cultural a lo largo del tiempo ha dado origen a la convivencia humana, inspirada en los ideales de igualdad, libertad y  fraternidad, basamentos de la vida en democracia.

Que la sociedad mundial se debate en estos tiempos entre la vida y la muerte como consecuencias de políticas equivocadas que están dando lugar a que el ser humano se convierta en victimario. Esta muerte lenta y sin pausa se debe al calentamiento global y, con ello, a un grave desequilibrio ambiental y la aparición de nuevas enfermedades, muchas de las cuales no tienen aún respuesta de la ciencia.

Que  la información, aspecto trascendente de la comunicación social, constituye uno de los sustentos vitales de la existencia humana, tanto que hoy en día no puede haber democracia sin libertad de prensa.

Que conocer y comunicar es un patrimonio común e indiviso que procede del pueblo y le pertenece a plenitud al pueblo, en tanto es el testimonio de la esencia sociable y de la existencia social del ser humano. El autoritarismo, la intolerancia, el monopolio y otras formas perversas de coartar el derecho a la información por el Poder Político o el Poder Económico, resultan siendo por eso contrarios al anhelo nacional de convivir en una democracia real.

Que en nuestro país se mantiene una tradición gubernamental que perjudica el derecho del pueblo a estar debidamente informado y que, además, desconoce lo preceptuado en Declaraciones, Convenciones y Pactos sobre los Derechos Humanos, entre ellos el referente a la Convención sobre Libertad de Información, adoptado el año 1948 por la Comisión de los Derechos del Hombre de la Organización de las Naciones Unidas, según el cual  la información "es esencial a la democracia, a la causa de la paz y al progreso en los ámbitos político, social, cultural y económico".

Que las decisiones políticas y económicas, repetidas gobierno tras gobierno, con diferente estilo y acento, en las más recientes décadas, tienen como resultante un mal desarrollo social, con una multitud de hombres y mujeres, niños,  adultos y ancianos, personas humanas que siguen condenadas a sobrevivir en la miseria, realidad que desmiente a las estadísticas oficiales y que explican el porqué de la anomia vigente en los pueblos olvidados, el aumento de la inseguridad social y el repudiable aprovechamiento de parte del maridaje ensamblado por el terrorismo y el narcotráfico.

Que es necesario llamar la atención respecto a la aplicación de las nuevas tecnologías de la información y el conocimiento en un país como el nuestro, en donde prevalecen marcadas diferencias económicas y sociales, las mismas que impactan negativamente en la población e incentivan la "brecha digital" de región a región y la "infopobreza" entre quienes no tienen posibilidades a acceder al dominio de las TIC.

 

DECLARAMOS:

La convicción que en nuestro país es posible alcanzar una sociedad sin exclusiones ni discriminaciones, en tanto haya pleno respeto a la libertad de prensa, entendiéndose como tal a aquella  colectividad en donde la distancia entre los elementos componentes de la misma se encuentra reducida al mínimo y la movilidad social ha logrado una mayor interacción de comunicación entre sus miembros.

Siendo la información un derecho humano fundamental, reconocido como tal por la Carta Política del Estado y por las Convenciones Internacionales de las cuales es signataria el Perú, es obligación de la administración gubernamental comprender que los principios del consentimiento y de la participación en la que se sustenta la sociedad democrática, no se conciben sin una previa difusión de conocimientos e ideas que los ilustren.

En consonancia con el parágrafo anterior demandamos del actual gobierno una política de tolerancia, que no excluya a los medios de comunicación de las provincias distantes de la capital de la república, procediendo de un lado, en cuanto a la función del Poder Legislativo, a la despenalización de los mal llamados delitos de prensa, para que los mismos se ventilen en el fuero civil, tal como recomienda la Corte Interamericana de Derechos Humanos y, de la misma manera, el Poder Ejecutivo ponga fin a la arbitraria clausura de medios como el caso de Radio La Voz de Bagua, emisora que cumplió con el deber ético de informar con la verdad sobre los luctuosos  hechos acaecidos el pasado 5 de junio  del año en curso.

La decisión de participar activamente en la práctica diaria de la solidaridad humana con los trabajadores periodistas, asalariados, contratados y autogestores, así como con la clase trabajadora de nuestro país, de América continental  y del mundo,  con la que nos une un destino común y la necesidad de compartir conocimientos, comportamientos morales y voluntades, inspirados en los valores prístinos de nuestra doctrina gremial, que tiene como fundamento elevado el respeto a la dignidad de la persona humana.

En ese cometido anunciamos la firme voluntad de propiciar la unidad de los periodistas y comunicadores sociales peruanos, procurando primero un análisis serio de la actual situación y la posterior aprobación por consenso de una plataforma de trabajo, que permita el surgimiento de un sindicalismo y gremialismo contemporáneo, distante de todo conservadurismo, que signifique respuesta a los retos y desafíos de la sociedad de la información y el conocimiento, y al mismo tiempo reivindicador del valor superior del trabajo en el ordenamiento de la sociedad.

Dado que la infopobreza  se da también en nuestro gremio  y la brecha digital afecta a los medios, en particular a los que no tienen mayores recursos económicos, asumimos la responsabilidad de establecer en nuestras instituciones educativas, programas de capacitación y especialización entre nuestros agremiados.

Con el mismo propósito exhortamos al Estado para que cumpla con la implementación de medios educativos que permitan la transición de la ciudadanía, sobre todo de la juventud estudiosa y de los excluidos, a la sociedad red  por cuanto ésta puede ser la base del futuro desarrollo de la comunidad nacional, entendiéndose que las tecnologías de la información y el conocimiento cada vez son más importantes para el bienestar de la sociedad si contribuyen al desarrollo humano sustentable.

Por la gravedad de lo que significa el deterioro del medio ambiente, nuestro gremio anuncia su decisión de promover en el trabajo periodístico campañas intensas y permanentes para convertir en realidad la protección de la naturaleza, por ser esta vital para la sobrevivencia de la raza humana. De la misma manera buscará estimular a través de la Asociación de Periodistas de Ecología y Turismo, la concientización, educación y sensibilización de la población para que actúe en defensa de este preciado bien común, entendiendo que la tierra es el gran hogar de trabajo, de la salud y de la conservación de la raza humana.

Reafirmando la condición de referente mayor que posee la ANP como organización representativa de los trabajadores periodistas, legitimada por su inclaudicable lucha en la defensa del derecho del pueblo a la información y en la protección de los derechos profesionales, sociales y económicos de los periodistas, haremos de nuestra palabra y de nuestra acción gremial una prédica auténtica de los derechos humanos, sin la percepción de la diferencia y del respeto por el otro, en tanto los derechos humanos , como bien se ha expresado, son derechos individuales, pero con el mismo énfasis de los pobres y de todos los pueblos.

En consecuencia el tránsito gremial a seguir será propugnar una sociedad colmada de derechos humanos, de todas las sangres, de todos los rostros y pareceres. Tal el espíritu renovado que tiene la gloriosa ANP.