Matriz Histórica
Del Gremio De La Prensa
Viernes, 20 setiembre 2019
Informe Especial


La venganza personal como modo de gobernar en Brasil

RÍO DE JANEIRO.- En sus primeros siete meses y medio de gobierno, se acumulan las acciones del presidente Jair Bolsonaro, adoptadas como retaliación a personas o instituciones que le molestan, componiendo lo muchos en Brasil definen como “gobernar por el odio”.

Pero encararlas como “actos personales reduce la complejidad del proceso” e ignora que “producen un sentido social y político para legitimar sus propias propuestas, fortalecer determinados grupos de apoyo y deslegitimar a los que piensan distinto”, advirtió a IPS Frederico Costa, presidente de la Asociación Brasileña de Psicología Política.

“Son síntomas de una visión del mundo” que incluyen el “rechazo al diálogo, a lazos” con otras personas y países, la “descalificación y ‘eliminación’ de los que no me gustan, del ‘otro’ que no me interesa”, acotó Margarita Arilha, psicoanalista lacaniana e investigadora del Núcleo de Estudios de Población de la Universidad de Campinas.

“No distraerse en situaciones menudas, para no perder todo el paisaje, los rumbos de la cultura política”, recomendó ante esos manejos del presidente de extrema derecha.

Especialistas en comunicación digital y guerras culturales sostienen que hay un método detrás de las diatribas casi cotidianas con que Bolsonaro desvía la atención y se asegura la fidelidad de sus adeptos, en particular los más sectarios.

Pero si ese es el caso, el mandatario parece por lo menos exagerar en venganzas personales que amenazan con reducir demasiado su popularidad y meterlo en líos judiciales.

José Augusto Morelli tuvo la mala suerte de aplicarle una multa por pesca ilegal al entonces diputado Jair Bolsonaro, el 25 de enero de 2012 en Angra dos Reis, a unos  160 kilómetros al oeste de Rio de Janeiro.

Cumplió su deber de funcionario del Instituto Brasileño de Medio Ambiente y Recursos Naturales Renovables (Ibama), la autoridad del sector, pero eso le costó, parece, su destitución como jefe del Centro de Operaciones Aéreas de Protección Ambiental, el 28 de marzo de 2019, antes de cumplir Bolsonaro tres meses en el poder.

La multa fue de 10.000 reales (algo más de 5.000 dólares al cambio de entonces), por pesca de anzuelo en la Estación Ecológica de Tamoios, en la bahía de Angra dos Reis.

Bolsonaro recurrió hasta al Supremo Tribunal Federal para anular la acusación de delito ambiental y amenaza convertir esa área de conservación, creada en 1990 para proteger la biodiversidad alrededor de las dos centrales nucleares allí instaladas, en una “nueva Cancún”, el  famoso polo turístico mexicano.

Las multas, sean ambientales o de tránsito, son un blanco general del presidente que prometió abolir la “industria de multas”, pese a la opinión mayoritaria más preocupada por preservar el ambiente y reducir los accidentes viales, que en 2017 provocaron la muerte de más de 34.000 personas e hirieron centenares de miles, según el Ministerio de Salud.

Una retaliación presidencial más inmediata y cruel sufrió Felipe Santa Cruz, presidente del Colegio de Abogados de Brasil (OAB, en portugués) e hijo de un desaparecido político, víctima en 1974 de la dictadura militar (1964-1985).

Bolsonaro dijo públicamente el 29 de julio que podría contarle a Santa Cruz como “desapareció” su padre. Luego sostuvo que él murio “ajusticiado” por sus propios compañeros de la Acción Popular, grupo clandestino de origen católico que luchó contra esa dictadura.

Esa es una versión usual de la represión política en un intento de encubrir asesinatos bajo tortura en aquel período. Pero en este caso está desmentida por documentos oficiales, incluso de las Fuerzas Armadas que demuestran que Fernando Santa Cruz fue detenido por militares en febrero de 1974.

Entonces su hijo Felipe tenía dos años y Bolsonaro iniciaba el curso para hacerse oficial del Ejército, que dejó como capitán en 1988 para meterse en la política.

Remover esas heridas fue la forma del excapitán de acentuar su queja contra la OAB, que en su opinión obstaculizó la investigación policial que podría condenar por intento de homicidio a Adélio Bispo, quien lo acuchilló el 6 de septiembre de 2018, durante un mitin electoral en Juiz de Fora, 164 kilómetros al norte de Rio de Janeiro.

La OAB impidió a la policía romper el secreto de las comunicaciones telefónicas de los abogados de Bispo, una medida que podría, según Bolsonaro, desvelar  la conspiración para asesinarlo, posiblemente involucrando a grupos de izquierda.

Hubo una retaliación adicional contra Santa Cruz. Su bufete vio cancelado de inmediato contrato con la empresa petrolera estatal Petrobras, en un acto neto de “persecución política”, según el abogado, ya que no hubo justificación y no se podría alegar ineficiencia.

El año pasado los abogados de su bufete triunfaron en un proceso judicial que ahorró cerca de 5.000 millones de reales (unos 1.300 millones de dólares) a Petrobras en pagos laborales.

Como una “retribución” a las críticas de la prensa, justificó Bolsonaro el decreto presidencial que desde el 6 de agosto exime a las empresas de capital abierto de publicar sus balances en medios impresos.

No hay otra explicación, ya que en abril se aprobó una ley con el mismo fin, pero fijando un plazo hasta fin de 2021 para la adaptación de los diarios a la nueva realidad.

El golpe será más duro para Valor Económico, el principal diario económico brasileño donde escriben algunos de los mejores analistas políticos y, por lo tanto, críticos con el gobierno. Pero alcanza indirectamente al mayor grupo de comunicación del país, Globo, propietario del diario.

Bolsonaro demostró desde cuando era diputado (de 1990 a 2018) que “identifica como enemigo a destruir quienes no piensan como él”, su “discurso autoritario” suma tres dimensiones, señaló Costa.

Primero, no reconoce derechos de las minorías, como indígenas, “quilombolas (miembros de comunidades afrodescendientes)” y homosexuales.

Además defiende una revisión de la historia, con negación de la dictadura militar y legitimación de la tortura, como “necesaria ante la amenaza comunista”, y por último rechaza datos científicos que “fundamentan políticas públicas”, sin oponerles argumentos válidos, detalló el presidente de la Asociación Brasileña de Psicología Política.

El ejemplo más reciente fue alzarse contra el gubernamental Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE), un ente estatal respetado en todo el mundo, que apuntó un aumento de 88 por ciento en la deforestación amazónica durante junio, en comparación con junio de 2018.

Son datos “mentirosos”, acusó Bolsonaro, provocando la reacción del entonces director del INPE, Ricardo Galvão, que calificó de “cobarde y pusilámine” la actitud presidencial de difamar públicamente a científicos de prestigio, y fue destituido algunos días después.

“Lo más preocupante”, según la psicoanalista Arilha, es la interrupción e reversión del “proceso de ampliación de las libertades, de inclusión social y de búsqueda de la ética y ciudadanía” que Brasil vivió desde los años 90.

“Ahora se trata de restringir libertades, movimientos de autonomía, diálogos, alternancias y contrapuntos”, lamentó a IPS.

Mario Osava (IPS)

 
El cambio climático pondrá en riesgo el agua y la comida del planeta

NACIONES UNIDAS.- El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático publicó este jueves 8 su informe sobre La Tierra y el Cambio Climático, en el que destaca, entre otras cosas, cómo el clima está afectando la disponibilidad, el acceso, la nutrición y la estabilidad de los alimentos.

“La seguridad alimentaria se verá cada vez más afectada por el cambio climático futuro a través de la disminución del rendimiento agrícola, especialmente en los trópicos, con el aumento de los precios, la reducción de la calidad de los nutrientes y las interrupciones de la cadena de suministro”, asegura Priyadarshi Shukla, una de las autoras del informe.

“Veremos diferentes consecuencias en diferentes países, pero habrá un impacto más drástico en los países de bajos recursos en África, Asia, América Latina y el Caribe”, añade.

Comer más verduras y desperdiciar menos

El estudio del Grupo, conocido por su sigla en inglés, IPCC, destaca que actualmente alrededor de un tercio de la comida se pierde o se desperdicia. Las causas difieren entre países desarrollados y en desarrollo, pero reducir su ocurrencia disminuiría las emisiones de gases de efecto invernadero y la inseguridad alimentaria.

“Algunas dietas requieren más agua y más tierra, y causan más emisiones de gases que aumentan el calentamiento global. Las dietas balanceadas con más alimentos a base de granos, legumbres, frutas y verduras y con alimentos animales producidos de manera sostenible, presentan oportunidades para limitar el cambio climático”, revela la experta Debra Roberts.

El informe también asegura que hay maneras de abordar los riesgos y reducir las vulnerabilidades en los sistemas de producción y distribución de la comida y de gestión de la tierra.

La reducción de riesgos puede aumentar la resiliencia de las comunidades ante eventos extremos, lo cual tiene un impacto en la seguridad alimentaria. Un ejemplo puede ser cambios en la dieta y en los alimentos que se cultivan para prevenir la degradación de la tierra.

Reducir la desigualdad, aumentar los salarios y asegurar el acceso a la comida en regiones donde la tierra ya no produce también influyen en adaptarse a los impactos negativos del cambio climático.

La tierra como un recurso crítico en la lucha contra el cambio climático

La tierra ya está bajo una presión humana creciente y el cambio climático se está sumando, mantener el calentamiento global por debajo de los 2 grados centígrados solo se puede lograr reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero de todos los sectores, incluidos la tierra y los alimentos.

“La tierra juega un rol muy importante en el sistema climático. La agricultura, la silvicultura y otros tipos de uso representan 23% de las emisiones de efecto invernadero. Al mismo tiempo los procesos naturales de la tierra absorben dióxido de carbono equivalente a casi un tercio del emitido por los combustibles fósiles y las industrias”, asegura el experto Hans-Otto Portner.

Manejar los recursos de manera sostenible puede ayudar a abordar el cambio climático. “Las elecciones que hacemos en este manejo pueden ayudar a reducir y en algunos casos hasta reversar los impactos”, expresa el científico del Grupo Kiyoto Tanabe, quien añade que la tierra que ya está siendo usada puede alimentar a la población mundial y al mismo tiempo proveer biomasa para la energía renovable, pero se necesita acción temprana y extensa para lograrlo.

La degradación de la tierra y los riesgos añadidos al calentamiento global

Cuando la tierra se degrada se hace menos productiva y se reduce su capacidad para absorber carbono, lo que influye en el cambio climático, que en retorno contribuye más a su degradación.

“En un futuro, con lluvias más intensas, aumentará el riesgo de erosión del suelo en las tierras de cultivo. La gestión sostenible de la tierra es una forma de proteger a las comunidades de los efectos perjudiciales de la erosión del suelo y deslizamientos de tierra. Sin embargo, hay límites para lo que se puede hacer, por lo que en otros casos la degradación puede ser irreversible “, añade Tanabe.

Aproximadamente 500 millones de personas viven en áreas que experimentan la desertificación. Las áreas secas son más vulnerables al cambio climático y a los eventos extremos, incluidos la sequía, las olas de calor y las tormentas de polvo, con una creciente población mundial que proporciona más presión.

El informe establece opciones para abordar la degradación de la tierra y también examina los impactos de los diferentes niveles de calentamiento global.

Hay riesgos muy altos de escasez de agua, riesgos por incendios, degradación del permafrost y de inestabilidad en el sistema alimentario, incluso con un aumento de temperatura de 1,5 grados por encima de los niveles preindustriales. El riesgo se hace mucho más intenso con un aumento de 2 grados, aseguran los expertos.

Recomendaciones

Un enfoque general en sostenibilidad combinado con acciones tempranas ofrece las mejores oportunidades para luchar contra el cambio climático. Esto incluye, un menor crecimiento de la población, la reducción de desigualdades, una mejor nutrición y un menor desperdicio de comida.

Si se logra un sistema alimentario más resiliente se puede tener más tierra disponible para crear energías limpias, y al mismo tiempo proteger los bosques y los ecosistemas naturales. Sin embargo, si no se actúa pronto, más tierra podría necesitarse para generar energía y esto conduciría a desafiantes decisiones sobre su uso y el sistema alimentario.

“Las políticas que apoyan la gestión sostenible de la tierra, aseguran el suministro de alimentos para personas vulnerables y mantienen el carbono en el suelo mientras reducen las emisiones de gases de efecto invernadero son importantes”, agrega Eduardo Calvo, coautor del informe.

Otras políticas fuera del sector alimentario y de los suelos, como el transporte y en medio ambiente, también hacen una diferencia crítica en la lucha contra el cambio climático. “Actuar rápidamente costará menos, ya que evitará más perdidas”, advierte el informe.

“Hay cosas que ya estamos haciendo, utilizando tecnología y buenas prácticas, pero hay que aumentarlas y usarlas donde no se están aplicando”, afirma Panmao Zhai, presidente de un grupo de trabajo del IPCC.

“Hay un gran potencial a través del uso sostenible de la tierra, reducir el consumo excesivo y el desperdicio de comida, evitar que los bosques sean quemados, prevenir el cultivo excesivo de madera para combustible y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero”, concluye

El informe fue preparado por 107 expertos de 52 países, y se trata del primero en que la mayoría de los científicos son de países en desarrollo y hay una participación de un 40% de mujeres.

El documento será un aporte científico clave en las próximas negociaciones sobre el clima y el medio ambiente, como el de Conferencia de las Partes de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (COP14) en Nueva Delhi, en septiembre, y la Conferencia de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP25) en Santiago, Chile, en diciembre.

El informe concluye que una mejor gestión de la tierra puede contribuir a combatir el cambio climático, pero no es la única solución.

En 2015, los gobiernos respaldaron el objetivo del Acuerdo de París de fortalecer la respuesta global a cambio climático al mantener el aumento de la temperatura media global muy por debajo de 2 grados por encima de los niveles pre-industriales y perseguir esfuerzos para limitar el aumento a 1,5 grados.

RV: EG (IPS).

 
Un anhelo: ¡firme y feliz por la unión!

Estas fiestas patrias nos hacen recordar una frase que tiene el poder de la convocatoria y que, al mismo tiempo, significa una exhortación que nos alienta a buscar los caminos más adecuados que nos lleven a exclamar con legítimo orgullo: ¡firme y feliz por la unión!

Un recorrido histórico desde aquel lejano día en que fue proclamada la Independencia política del país, nos permite observar que el parto emancipador, de manera cabal, no ha concluido. Seguimos en la lucha. Evidentemente desde distintas orillas, en medio de discrepancias y también de coincidencias. Esto forma parte de la naturaleza humana y, porque no decirlo, de discrepancias alentadas por intereses de cada quien.

El maestro Jorge Basadre nos hablaba de la promesa de la vida peruana, del anhelo de concierto y comunidad. Sueño anhelado que nos lleva a pensar que algún día, estaremos cubiertos por las mismas banderas, sin aquellas diferencias originadas por el egoísmo y la avaricia y que, tarde o temprano, debe convertirse en realidad por las circunstancias de un mundo que está cambiando, de manera acelerada, en todo orden de cosas del quehacer humano.

Necesitamos celebrar estas fiestas patrias. Ello nos reconforta y nos lleva a la meditación. ¿Será muy tarde para qué los peruanos comprendamos que somos tales y que, sin exclusiones ni marginaciones, estamos en capacidad de forjar una patria mejor? Tengamos presente que nunca es tarde cuando la dicha llega. Pero todo depende de ese enorme pueblo, diseminado en costa, sierra y selva, que pese al tiempo transcurrido todavía lleva sobre sus hombros la pesada carga de la discriminación y de las diferencias sociales.

Sin embargo, tengamos en cuenta que esta no es la hora de lamentos. Hagamos carne de nuestra propia existencia en la trascendencia de la igualdad, la misma que se funda en la naturaleza humana, donde el ser humano es un ser universal del que participan por igual todos los individuos de la especie. La libertad en cualquiera sociedad que se pretenda legitima, debe disponer su organización de modo tal que garantice, para todos y cada uno de sus miembros, la posibilidad de alcanzar su propia realización y de acceder a todos los beneficios que la vida en común comporta.

Con el mismo énfasis debemos tener presente que para ese cometido es indispensable la libertad, toda vez que el libre albedrío es una nota esencial del hombre, de la misma manera como lo es la igualdad que deriva de la naturaleza humana.

Y como parte del todo, pensemos en la justicia que es el principio por el cual el acto humano, individual o social, se acerca a su fin. Será suficiente a los fines propuestos, entender a la justicia como orden que hace referencia a la igualdad o que persigue la realización de la igualdad entre un cierto “dar” y un cierto “recibir”.

Comprendemos que existen iniciativas bien intencionadas. De la misma manera como se mantienen posturas que hoy por hoy, carecen de vigencia. Por eso reiteramos, la tarea a cumplir no es fácil, pero si es posible. Algún día, no muy lejano, entonces estaremos invitados a esa gran fiesta patria, que nos llevará a exclamar con razón: ¡Firme y feliz por la unión!

Roberto Mejía Alarcón

 
El periodista como “guardabarreras” de la posverdad en la era digital

QUITO (Ecuador).- La batalla contra la infoxicación y la posverdad suponen serios desafíos en la era digital, que solo pueden ser combatidos con las herramientas del periodista, analizaron expertos en un seminario sobre la materia celebrado en Quito.

Bajo el título de “Jornadas de Comunicación: Visiones críticas a la posverdad”, el evento de tres días y que concluye este jueves, es organizado por la Universidad Central de Ecuador (UCE) y debate por primera vez una cuestión atribuida al presidente de EEUU, Donald Trump, o a los responsables del Brexit.

“Vivimos en una sociedad bombardeada de información que nos termina enredando y nos rodea de una cantidad de verdades que se contradicen y son construidas desde el ejercicio del poder”, explicó a Efe el decano de la Facultad de Comunicación Social de la UCE, Dimitri Madrid.

Y es que, según este catedrático, las nuevas tecnologías, el internet y las redes sociales son “la primera fuente de información” para la sociedad actual.

Para Pablo Escandón, comunicador y profesor de la Universidad Andina Simón Bolívar, en la actualidad se ha vuelto “más notorio el uso de la posverdad”, por influencia de diferentes tipos de poder político mediante las nuevas herramientas de la información.

De acuerdo a la Real Academia de la Lengua Española, el término posverdad es una “distorsión deliberada de una realidad, que manipula creencias y emociones con el fin de influir en la opinión pública y en actitudes sociales”.

Y es que justamente este seminario de comunicación se propone reflexionar sobre un fenómeno que ha alterado la forma en la que entendemos la comunicación e intenta construir relatos que posibiliten que en determinado momento una información adquiera la dimensión que deba adquirir, alejado de cualquier interés.

Los expertos abordaron asimismo la necesidad de que en el futuro el periodista y comunicador tenga la habilidad de “discriminación” de la imagen, de los relatos y discursos que se construyen, para que de esa manera puedan “entregar una información que permita que la sociedad genere reflexiones alimentadas por la buena información”.

En opinión de Escandón, la “buena” información es proporcionada por el periodista que se torna en un “guardabarreras” que aporta al beneficio social en el que radica la “responsabilidad, la ética y la libertad de expresión”.

El encuentro también analizó también el ejercicio periodístico y la comunicación adecuada y cómo influyen en ambos las distintas realidades que encontramos en el entorno digital.

Ante esta problemática se propusieron varias medidas que destacan la importancia de aprender a contar historias en lugar de crear solo ficción, y proveer de una narrativa atractiva a los hechos que ocurren a diario.

“Ahora se juega mucho con el humor y la parodia. La rapidez versus la verdad, es el reto fundamental para poder combatir la intención de falsear la realidad por parte de cualquier tipo de poder”, indicó Escandón.

 
Las raíces periodísticas de Gabriel García Márquez

“El periodismo le agudizó a García Márquez el uso de los sentidos que luego encontramos en su literatura”. Así resume Ariel Castillo, filólogo y experto en la obra de Gabo, la relación que el autor mantuvo entre el periodismo y sus obras de ficción.

La charla de Castillo fue el abrebocas de la Beca Gabriel García Márquez de periodismo cultural, que tuvo lugar en Cartagena, Barranquilla y Aracataca. Durante esos ocho días, 15 periodistas exploraron la relación entre periodismo y ficción tomando como mapa Cien años de soledad.

Durante su presentación en Cartagena, Castillo trazó un exhaustivo mural de las raíces periodísticas de Cien años de soledad, a partir de un recorrido bio-bibliográfico de García Márquez y en particular lo sembrado desde la primera etapa en los llamados “Textos costeños”. Explicó cómo entre 1948 y 1952 se enraizaron en la prosa del joven periodista que ya se soñaba novelista el cruce de la literatura pura y dura con el más serio concepto del periodismo informativo.

Sin embargo, hay que aclarar que García Márquez empezó publicando retruécanos barrocos de una lírica muy inspirada en poemas breves que han sido olvidados por los posteriores lectores de su obra. Esto quizá porque el propio autor pasó pronto al cuento como género casi confundido con la crónica o la memoria personal y a la postre, abono de su novelística.

Allí está el origen de Cien años de soledad: en el afán del periodista que lo mismo pone el microscopio en la popularidad y microhistoria de la música vallenata que el telescopio en la luenga historia  hispanoamericana. Heredero de los cronistas de Indias y del periodismo que se instaló en América de la mano del modernismo (allí  donde los poetas se volvieron cronistas), García Márquez abrevó de Martí, Darío, J.A. Silva e incluso Vargas Vila, tanto como de Hemingway, Dos Passos o Capote.

Castillo dibujó un lienzo biográfico donde explicó que, a partir de la lectura de Kafka, García Márquez habría de encuadrar o sincronizar mejor la maravillosa realidad que lo rodeaba con la desatada imaginación que cargaba desde su infancia. De allí la influencia de las letras de canciones de vallenato que parecen prefigurar el mundo de Macondo y las raras noticias de sucesos que ocupaban las prisas del reportero ya instalado en los primeros trabajos como periodista, donde nos informa Castillo que el joven Gabo tuvo que pulir los alargados párrafos barrocos.

En este proceso Gabo fue guiado por las manos de viejos periodistas que apuntalaron en él la prosa más directa o puntual, como su primer editor en el diario cartagenero El Universal, Clemente Manuel Zabala. Esto sin afectar el binomio que García Márquez heredó de Faulkner, quien afirmó que no había mejor lugar para escribir que la posibilidad de vivir en un burdel pues de día son los lugares más callados del mundo y de noche reciben la vida palpitante de todos los niveles de una ciudad. Gabo lo confirmó en  las viejas casas de asistencia donde sobrevivía pergeñando crónicas y escribiendo y leyendo a deshoras mientras las mujeres de la vida galante le preparaban los desayunos y le levaban la poca ropa.

Dicho en una sola metáfora, García Márquez empezó su andar en tinta con una constante propensión a la ecualización entre la constancia de los hechos y la inverosimilitud de los sueños y eso, entre muchas otras magias, conforma el principal aliciente y ejemplo que siguen hoy los becarios que ya han empezado a recorrer la calles y los párrafos de Cartagena para la confección de sus propios párrafos. (Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano – FNPI ).

 
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Créditos: Eylen Jalilíe