Matriz Histórica
Del Gremio De La Prensa
Viernes, 20 setiembre 2019
Informe Especial


“Si nosotras paramos, paramos el mundo”

El 8 de marzo, siendo el Día Internacional de la Mujer, representa no simplemente una fecha simbólica, sino el significado profundo de toda la historia de la Humanidad exaltada por el papel de la mujer en nuestro escenario.

Ser la madre de todos nuestros hijos, es como decir, que la mujer es la partera de la vida, y la luchadora

por excelencia en todo el quehacer humano.

En muchos momentos de la vida y de la lucha, estalló el horizonte de la liberación de la mujer, ya que por siglos fue super-explotada, discriminada y sometida a todo tipo de vejámenes.

La explotación en el trabajo, la insurgencia permanente, los abusos sexuales, los femicidios y tantos otros abusos que han sufrido y siguen sufriendo, demostró su capacidad de resiliencia y su clara vocación de ser partícipe de las luchas de liberación de las mujeres en el mundo del trabajo.

Flora Tristán, franco-peruana, es hija de la Revolución Industrial y símbolo de la consciencia obrerista y revolucionaria de la mujer. Pero millones figuran en ese escenario.

El Movimiento Sindical y todo el Movimiento de los Trabajadores, cuenta en sus filas con tantas mártires y luchadoras perseguidas por defender derechos esenciales, derecho a la libertad de asociación, libertad de conciencia y de expresión, que merece recordarlas de una manera especial.

La confrontación entre el machismo y el feminismo, es parte de los desencuentros que está presente en el escenario, y que en este siglo XXI debemos superarlo totalmente.

Es importante tener presente que en la década del 60/70 del Siglo XX, cuando fue furiosa la confrontación machismo-feminismo, y apareció la figura de las sufragistas, la gran escritora norteamericana Susan Sontag, haciendo un llamado a las mujeres, escribió hasta con rabia lo siguiente:

“Deberían silbar a los hombres por la calle, asaltar peluquerías,

montar piquetes en las fábricas que hacen juguetes sexistas….

Adoptar el nombre de sus madres…”

En el movimiento sindical, cooperativo y en toda la lucha social y política, estamos convencidos que sustentamos políticas superadoras del machismo y del feminismo, y apostamos a la igualdad y equidad de género, buscando y proponiendo que tanto los hombres como las mujeres del mundo, estamos llamados para combatir los atropellos a los derechos humanos, rechazando los privilegios y las discriminaciones, y convocados para combatir la explotación del sistema capitalista y todo el pensamiento neoliberal, que consideran al trabajo como una simple mercancía y a las personas como objetos y no sujetos de derechos.

Nosotros no queremos ni el “Patriarcado” ni el ”Matriarcado”.

Nosotros luchamos por construir un mundo diferente, con visión de Igualdad – Fraternidad -Solidaridad – Justicia Social – Democracia Real Participativa y Paz Universal.

Ese es el pensamiento que prohija la CLATE- UNTE/SN – UNE/SN y todo el movimiento de los trabajadores de América Latina-Caribe-.

Reiteramos nuestro homenaje a todas las mujeres del mundo.

Rodolfo Romero

 
La memoria de Simone de Beauvoir

Simone de Beauvoir entró el año pasado en la biblioteca de la Pléiade, 36 años más tarde que su eterno compañero, Jean-Paul Sartre. La legendaria colección de clásicos de Gallimard reunió en dos tomos todos sus libros de memorias, una de las obras maestras de la literatura europea, que recogen la existencia de una mujer que siempre luchó por su libertad y por la construcción de un espacio propio. Nunca quiso aceptar lo que la sociedad tenía preparado para ella, ni para su género, y así surgió de hecho la teoría central de El segundo sexo:la mujer es una construcción social, no natural.

Los libros de memorias de Beauvoir, editados en castellano por Edhasa, representan un apasionante relato del siglo XX, con sus heroísmos, pero también con sus errores: los dos abrazaron causas equivocadas, aunque se muestra bastante lúcida con la deriva totalitaria de Cuba o con las esperanzas rotas de la descolonización. Como en su vida, defiende la misma libertad para los demás que para ella. Son páginas llenas de viajes, que muestran hasta qué punto era una estrella. Relata por ejemplo un recorrido por Japón durante el que descubre el éxito de El segundo sexo cuando se encuentra con decenas de estudiantes que le piden un autógrafo en una cartulina.

Resulta en cambio divertido leer el relato del rechazo del Nobel por parte de Sartre en 1964. “Había tomado la decisión de no ir a hacer el mono a Estocolmo. ¿Quiénes eran esos académicos que se permitían elegir?”, escribe en un pasaje que resulta revelador leer el año en que se ha tenido que suspender su entrega por un escándalo de acoso sexual en la Academia. Compartió su vida con Sartre, aunque cada uno tenía su casa y sus propias parejas. Eso no impidió su profunda complicidad.

Son especialmente emocionantes los libros que dedica al fallecimiento de su madre, Una muerte tan dulce, y de Sartre, La ceremonia del adiós. Se rebeló contra su papel en la vida y también contra el destino inevitable de cualquier existencia. “No hay muerte natural: nada de lo que ocurre al hombre es natural porque su presencia pone el mundo en cuestión”, escribió. Si se puede sacar una sola lección de los recuerdos de Beauvoir es que la rebelión merece la pena, que las cosas pueden cambiar, que no se debe admitir como inevitable lo que no lo es. Y que su lucha por la libertad debe continuar.

Guillermo Altares/El País (España)

 
Es hora de que la mujer tenga su espacio en la prensa deportiva

BARCELONA.- Emanuela Audisio (Roma, 21 de julio de 1953) cree que "es hora de que la mujer tenga su espacio en la prensa deportiva" y lo dice tras haber cubierto, durante 43 años, las citas internacionales más importantes del mundo del deporte, desde el fútbol al atletismo, pasando por el baloncesto o el boxeo.

Audisio mantuvo una entrevista con EFE tras recoger el Premio Internacional de Periodismo Deportivo Manuel Vázquez Montalbán, que conceden la Fundación del FC Barcelona y el Colegio de Periodistas de Cataluña. Es la primera mujer que lo gana en trece ediciones.

"Lo importante no es que sea la primera, sino que no sea la última. Espero que en el futuro haya otras mujeres que logren este reconocimiento, porque las mujeres existimos y hay muchas periodistas deportivas muy buenas", respondió con determinación.

Emanuela Audisio sabe de lo que habla, pues lleva más de media vida trabajando en un mundo de hombres: "El deporte, sobre todo el fútbol, es un mundo muy masculino. Los directores de los periódicos son hombres, los periodistas son hombres, los dirigentes de los clubes son hombres... Y esto debe cambiar".

Lleva desde 1976 escribiendo de deportes en 'La Repubblica', un diario romano progresista que despreciaba la información deportiva. "Entonces el deporte no se consideraba cultura, sino una actividad vulgar y machista, muy de derechas", recordó.

Pero llegó ella, con su mirada desacomplejada, curiosa y crítica, para explicar el deporte a su manera, las victorias y derrotas en Mundiales y Juegos Olímpicos y también la vida de leyendas como Pietro Mennea, Muhammad Ali o Diego Armando Maradona.

Aunque se licenció en Ciencias Políticas, Audisio descubrió muy pronto que quería ser periodista: "Crecí en Irán y allí, a los diez años, vi un hombre sentado en una caja de fruta, con una pluma y un tintero, que estaba escribiendo cartas para los familiares y amigos de personas analfabetas, a cambio de unas monedas. Tenía cola. Me quedé prendada de la magia que desprendía aquel hombre y me dije que, cuando fuera adulta, quería ser como él".

Y es que Emanuela Audisio ve el periodismo como un oficio muy parecido al que tenía aquel señor iraní: "La gente compra el periódico para leer lo que tú has escrito, cómo has traducido en palabras los sentimientos y emociones de los demás".

En un país donde todo el mundo escribe de política, ella descubrió muy pronto que lo que le gustaba era el deporte, "porque tiene historias detrás, fascinantes historias de vida, de familias humildes, de esfuerzo y superación".

"El deporte es un viaje en el que acabas ganando o perdiendo, pero pasan muchas cosas entremedio dignas de ser contadas. Hay muchas personas que me dicen: a mí no me gusta el deporte, pero sigo tus artículos porque no parecen que hablen de deporte, sino de la vida", añadió orgullosa.

Para Audisio, "lo que una persona puede hacer con su cuerpo es una forma de literatura. Es el físico el que habla, no la palabra". Incluido el suyo, que durante años lo empleó para competir en tenis de mesa, un disciplina en la que destacó hasta el punto de ser seleccionada para representar al equipo nacional italiano.

Ahora, a sus 65 años, considera que no le queda nada por contar en un papel: "He escrito de todo. Demasiado. No se me ocurre nada que me haya quedado pendiente". Y aunque no supo decir cuál es el momento de su carrera del que guarda mejor recuerdo, la periodista sí tiene claro cual de ellos no le gustaría volver a repetir.

"La final de Champions Milan-Liverpool de Estambul (2005). Al descanso, el Milan ganaba por 3-0. Adriano Galliani -el que fuera consejero delegado del club italiano- bajó al vestuario a celebrarlo con champán y yo ya tenía escritas unas cien líneas sobre el partido de Maldini", recordó entre risas.

Lo que sucedió en la segunda parte, ni Galliani ni ella se lo imaginaban: el Liverpool empató el partido y acabó ganando la final en la tanda de penaltis.

"Pasaba de la medianoche y ya habíamos cerrado con la victoria del Milan, mi diario era un caos, nadie me respondía al teléfono, no sabía ni lo que teníamos que cambiar... En aquella final envejecí por los menos diez años, pero también aprendí una lección importante: el partido no termina hasta que termina", sentenció.

Quizá por noches como la de Estambul y cansada de tanto texto, Audisio ha ido escribiendo cada vez menos para adentrarse en el mundo del documental deportivo, una género periodístico que también le ha reportado varios premios.

Sabe que el periodismo deportivo ha cambiado mucho por culpa de la revolución tecnológica, que ha dejado al cronista en inferioridad.

"Antes los periodistas éramos el vehículo que conectaba a los deportistas con la gente. Hoy ya no nos necesitan. Los deportistas ya tienen sus redes sociales y los clubes generan sus propios contenidos. Echo de menos hablar con un jugador tomando un café. Tratar los temas con tranquilidad, sin prisas, sin intermediarios. Ahora es una relación muy artificial", lamentó.

La conversación se tornó nostálgica y Emanuela Audisio explicó otra anécdota para ilustrar las facilidades que los periodistas tenían antes para realizar su trabajo.

"Faltaba una semana para la final de la Copa de Europa entre el Liverpool y la Roma (1984) y me fui a Liverpool a hacer la previa. Al final del entrenamiento, organizaron un partidillo de cinco contra cinco y su portero titular, Bruce Grobbelaar, se había lesionado, así que me puse yo de portera. Ahí estaba jugando con Ian Rush, con Kenny Dalglish... Ahora sería imposible que le dejaran hacer eso a una periodista antes de una final de la Champions", afirmó Audisio con una sonrisa pícara.

EFE/Ginés Muñoz

 
Día Mundial de la Justicia Social, ¿frase hueca?

Han transcurrido 12 años desde aquella sesión en la que la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 20 de febrero como el Día Mundial de la Justicia Social. Fecha tan significativa fue recordada por primera vez dos años después, previa exhortación para que los países miembros realizaran actividades concretas para “lograr el desarrollo social para todos en un mundo globalizado”.

En estos tiempos se reconoce que el mundo es el espacio donde la actividad humana ha sido objeto de alteraciones drásticas, sobre todo en lo que respecta al sistema ecológico de subsistencia. El discurso que se repite nos dice que hay necesidad de una nueva visión de la economía y su relación con el resto del mundo, una visión que permita advertir con propiedad una forma mejor a las nuevas condiciones a las que enfrenta la humanidad.

Aun cuando el discurso es persuasivo, dado que habla de la necesidad de una economía que respete los límites del planeta, que reanude la dependencia del bienestar humano con las relaciones sociales y la justicia, y que reconozca que el objetivo final es el bienestar humano real y sostenible, no solo el crecimiento del consumo material, la fecha, sin embargo, ha pasado prácticamente desapercibida. Estoy hablando de la realidad nacional. La llamada clase política, palabra más palabra menos, no ha tomado en serio el recordatorio. Y si esto es así, en el resto de las instituciones intermediarias, no se han dado actos, por lo menos para insistir en la urgente necesidad de apoyar todo esfuerzo encaminado a erradicar la pobreza, promover el empleo pleno y el trabajo decente, la igualdad entre los sexos y el acceso al bienestar social y la justicia social para todos.

El extinto  pero recordado Emilio Máspero, militante del humanismo integral, quien meció su cuna sindical como obrero metalúrgico, ante una situación como la que hoy se vive en Perú y América Latina, bien decía que la ausencia de la justicia social, ha dado como resultado que millones de seres humanos sufran las consecuencias de un mal desarrollo, de un desarrollo perverso, que hace a los ricos más ricos y a los pobres más pobres. La mayoría de los latinoamericanos sufren aquí y ahora la pobreza extrema junto con el marginamiento social.

Lo cierto es que en nuestro país y en el resto de  la región impera un discurso puramente economicista y materialista. No hay mayor interés por los problemas humanos y sociales y todo se deja a merced del mercado. Las decisiones sociales fundamentales han sido dejadas a tal mercado y el resultado salta a la vista, con la degradación de la vida humana y del trabajo humano, la profundización imparable de la pobreza extrema y del marginamiento social,  junto con el agravamiento de todas la formas de justicia y desigualdad social.

Nos corresponde darle valor al Día Mundial de la Justicia Social, en tanto que la fecha tiene  trascendencia en la búsqueda de libertad y democracia para construir un desarrollo nuevo, alternativo esa es una tarea de los hombres y mujeres de buena voluntad. Los intereses de pequeños grupos de poder económico no pueden prevalecer sobre las necesidades de las mayorías nacionales. A las campañas mediáticas que solventan esos pequeños grupos de poder económico, corresponde al pueblo organizado asumir la labor que le corresponde, sin necesidad de llegar a la violencia física ni a la violencia verbal. Es mejor utilizar la inteligencia para cambiar el destino de la humanidad, habida cuenta que toda decisión de política económica y social repercute sobre seres  humanos, concretos y reales.

Roberto Mejía Alarcón

 
La ONU busca beneficiarse de la inteligencia artificial

Las innovaciones tecnológicas que lleva adelante la ONU incluyen inteligencia artificial (IA), aprendizaje automático, traducciones automáticas y robótica, entre otras. Pero estas pueden llegar a reducir puestos de trabajo y es necesario preparar a los jóvenes para el futuro mercado laboral.

La ONU (Organización de las Naciones Unidas) también ha experimentado con vehículos aéreos no tripulados (drones) ni armados en operaciones de paz porque “ayuda a mejorar el conocimiento de la situación y a fortalecer la capacidad de proteger civiles”.

En una reunión del Consejo Económico y Social y su Comité Económico y Social en 2018, un robot llamado Sophia participó en una sesión interactiva con la secretaria general adjunta Amina J. Mohammed.

Entre las innovaciones tecnológicas introducidas en el foro mundial y, en especial, en los servicios de conferencias electrónicas, se destaca el uso de eLUNa, una herramienta de traducción asistida por computadora diseñada específicamente para traducir documentos de la ONU.

El secretario general, António Guterres, señaló que el avance tecnológico se produce gracias a la combinación de la potencia informática, la robótica, los macrodatos y la IA, que generan revoluciones en la salud, el transporte y la manufactura en todo el mundo.

“Estoy convencido de que estas nuevas capacidades pueden ayudar a sacar de la pobreza a millones de personas, lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible y facilitar el salto de los países en desarrollo hacia un futuro mejor”, expresó Guterres.

Frente a directivos de unas 31 agencias de la ONU, en noviembre de 2018, Guterres identificó algunos de los desafíos de los avances tecnológicos, que separó en cuatro áreas distintas: IA, ciberespacio, biotecnología y el impacto de las aplicaciones tecnológicas en la paz y la seguridad “con el fin de identificar puntos de entrada específicos para la participación de la ONU y determinar áreas prioritarias en las que el sistema de la ONU puede agregar valor”.

Para conocer más de este asunto, IPS conversó con Christopher Fabian, asesor principal de la Oficina de Innovación Global del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), una de las agencias a la vanguardia en materia de IA sobre cómo utilizar este tipo de innovación con fines programáticos y operativos.

Siguiendo los “Principios de Desarrollo Digital”, la organización promueve aplicaciones y el desarrollo de aprendizaje automático e IA centradas en la equidad, ya sea a través de conjuntos de datos para capacitación justos y abiertos o mediantes discusiones sobre equidad algorítmica y pobreza de información, explicó.

Por ejemplo, Unicef desarrolla Magic Box (Caja mágica), una plataforma colaborativa que fue posible gracias a la participación de privados como Telefonica, Google, IBM, Amadeus y Red Hat, que compartieron sus datos y su experiencia por el bien común.

Al aprovechar los datos en tiempo real generados por el sector privado, Unicef puede lograr una comprensión fundamental de las necesidades de las poblaciones más vulnerables y tomar decisiones más informadas sobre cómo invertir sus recursos para responder a desastres, epidemias y otros problemas, precisó Fabian.

Además, a través de su Fondo de Innovación, el primer vehículo financiero de la ONU, colabora con innovadores de países donde está presente Unicef para construir y probar soluciones al ritmo necesario para acompañar la rápida evolución de los problemas que afectan a niñas y niños beneficiarios de la agencia.

El fondo, lanzado en 2016 con 17,9 millones de dólares, ofrece una financiación flexible para los innovadores que comienzan y permite que Unicef evalúa, financie y genere soluciones tecnológicas de código abierto con rapidez, las que podrían tener un impacto positivo en la vida de niños vulnerables, explicó Fabian.

IPS: ¿Cuáles son los aspectos positivos y negativos de la automatización? Y en particular en Unicef, ¿la eficiencia es el criterio clave?

CHRISTOPHER FABIAN: La IA puede ayudar a Unicef de varias maneras, desde algoritmos de aprendizaje profundo, que pueden aprender patrones subyacentes de imágenes satelitales para mapear cada escuela del mundo, a modelos de predicción que nos pueden ayudar a prevenir la propagación de enfermedades. Ese tipo de soluciones pueden contribuir a mejorar el alcance y la eficiencia de los programas en el terreno, así como optimizar la asignación de recursos escasos.

Pero los desafíos son muchos. Primero está la falta de capacitación de calidad. Los datos sobre las poblaciones más vulnerables suelen ser escasos y poco confiables. Como colectivo, tenemos que comenzar a destinar más recursos hacia la recolección de datos del terreno para validar los registros existentes y eliminar el sesgo de las bases de datos.

http://www.ipsnoticias.net/ Thalif Deen

 
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Créditos: Eylen Jalilíe