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En Ayacucho, Ica, Puno, Lima, Chiclayo, Apurímac, Tacna, Trujillo, Ancash, San Martín, los periodistas de las asociaciones provinciales de la ANP recordaron a los Mártires de Uchuraccay. Su ejemplo, su valía, su lección de vida en búsqueda de la verdad. Los actos centrales, este año tuvieron lugar en el centro poblado de Uchuraccay y en Lima. En el primer escenario, como todos los años, la ANP organizó y encabezó, junto a los familiares y autoridades la Ruta por la Paz y la Reconciliación Nacional. En Lima, el homenaje al pie del Mausoleo, en el Cementerio El Angel, contó con la presencia y la palabra de la presidenta del país en funciones, la periodista Marisol Espinoza Cruz, quien renovó el compromiso de la Primera Magistratura del Perú, de pleno respeto a la libertad de expresión en el país, como cimiento de la democracia. La histórica ruta en Huamanga La ANP Huamanga, como todos los 26 de enero, inició a las 6 de la mañana el recorrido de la XV Ruta por la Paz y la Reconciliación Nacional, en la Plaza de Armas de Huamanga con destino a Uchuraccay. La delegación integrada por periodistas de Lima, Ayacucho y España, familiares de los periodistas asesinados, algunas autoridades y estudiantes de Ciencias de la Comunicación de la Universidad San Luis Gonzaga de Ica, inició su peregrinaje pasando por el distrito de Tambo, donde fue recibida por la autoridad, en una significativa ceremonia desarrollada en el auditorio de esa comuna. Las inclemencias de la naturaleza y el descuido en el mantenimiento de la carretera hicieron que la travesía sea más dificultosa, empero ni esas adversidades hicieron mella en quienes formaban parte de la comitiva en la intención de llegar hasta las alturas del emblemático Uchuraccay.
En Uchuraccay, lugar donde aún permanecen 4 tumbas, la ceremonia se inició con las acongojadas palabras de Eudosia Reynoso, viuda de Félix Gavilán, que hicieron más que corroborar que las heridas persisten, y que las tumbas siguen abiertas, mientras no se haga justicia y que los verdaderos responsables no sean sancionados. El nuevo pueblo de Uchuraccay, lugar donde se ha construido el Santuario Nacional de la Paz y la Reconciliación Nacional, acondicionada para la fecha, fue escenario donde la comunidad campesina de Uchuraccay, por intermedio de su alcalde, hizo sentir a los visitantes el calor humano que sólo el mundo andino sabe concebir a todos cuantos lo visitan, a pesar que ellos también perdieron 135 de sus integrantes, durante la violencia desatada.
En la ceremonia, igualmente, una de las viudas reafirmó que los verdaderos responsables de la matanza de los mártires de Uchuraccay no están entre los comuneros, sino en las instancias más altas del poder, por lo que a su modo cuestionó a la Comisión Vargas Llosa (primera comisión que investigó el caso Uchuraccay).

Eucaristía, en Apurímac
En Apurímac, el vicepresidente regional, Efraín Ambia Vivanco, participó en la eucaristía celebrada en memoria de los periodistas fallecidos en la catedral de Abancay, junto a autoridades y medios de prensa local. Luego enrumbaron a la Plaza de Armas, donde se izó el Pabellón Nacional y se resaltó la labor de los hombres de prensa que dieron sus vidas en busca de la verdad. Recordó que hace 29 años ocurrió un hecho trascendental en la vida del periodismo peruano y, en homenaje a los periodistas victimados, se debe saber la verdad.

En Chiclayo la ANP dijo ¡presente! El Gobierno Regional de Lambayeque también participó del homenaje que rindieron los gremios periodísticos de Chiclayo, encabezados por la ANP Chiclayo, a los mártires de Uchuraccay. El presidente regional encargado, Juan Pablo Horna Santa Cruz, participó de la ceremonia efectuada en el obelisco del cementerio El Carmen, donde los asistentes colocaron ofrendas florales y recordaron a las víctimas con aplausos. 
En Lima, presencia de la Presidencia de la República La tradicional romería al mausoleo de los Mártires de Uchuraccay, en el cementerio El Ángel, tuvo una significación especial. Por primera vez en la historia, en este acto, se contó con la presencia de un presidente en funciones. Lo que habla no sólo del compromiso con el caso Uchuraccay y la causa de los periodistas, sino también del respeto institucional a la organización convocante: la ANP. La presidenta en funciones, también periodista, Marisol Espinoza Cruz dijo que "este es un día de reflexión y de compromiso con la libertad de expresión". "El sacrificio de los mártires de Uchuraccay obliga a todos a defender los principios de un periodismo libre y comprometido, propio de un sistema democrático donde se vela por las libertades humanas", resaltó.
Espínoza sostuvo que el gobierno de Ollanta Humala reitera su compromiso de velar por la libertad de expresión, e impedir que grupos subversivos atenten contra la democracia. Los discursos de orden estuvieron a cargo de Rossana Bevilacqua Mendívil, en nombre de los deudos y de Luis Alberto Vásquez, en representación de la ANP, cuyo discurso tenemos a bien reproducir a continuación: “Hace 29 años cuando ocurrieron estos lamentables hechos en nuestro país, muchos de nosotros éramos todavía estudiantes de periodismo y no se pueden imaginar cuánto nos dolió esta tragedia. Jamás se han ido de nuestra memoria aquellas imágenes de gente llorando por las calles de Lima la tarde del sepelio que se llenó de flores rojas, blancas, violetas y un pueblo entero angustiado por la violencia. Hace 29 años que la Asociación Nacional de Periodistas realiza este homenaje en todo el país, como un acto de reflexión y de justicia, como un acto de fe y de cariño, por quienes nos trazaron el camino de la verdad, que es el único camino que los periodistas buscamos por seguir soñando en una patria distinta y no solamente diferente, en una patria que tiene todo y al mismo tiempo, a veces no tiene nada, en una patria que idealizamos y donde al menos todos los niños vayan a la escuela. Hace 29 años que los periodistas hacemos un acto de meditación sobre lo difícil y complicado que es ser Periodista en el Perú y en el mundo, por los riesgos que nos demanda nuestra carrera, que es siempre perseguida con amenazas, con acciones judiciales y que tiene muertos y heridos cada vez más dolorosos, pero que tiene además, un compromiso social, un compromiso con los que no tienen voz, un compromiso con los pobres, un compromiso con las mujeres, con los ancianos, con los niños, un compromiso con los que no tienen nada, un compromiso con nuestro país, del cual nos sentimos orgullosos y que lo único que aspiramos es verle a la gente feliz, porque tenga solo un poquito más para sonreírle a la vida. Hace 29 años que los periodistas organizados, los periodistas comprometidos con la palabra, los periodistas comprometidos con la justicia, los periodistas que no queremos más violencia, que no queremos más corrupción, que no queremos más injusticia, venimos aquí, para este acto que busca finalmente la paz, el abrazo que nos hermane, la mano que nos una, para que el alma dolida se nos calme. Uchuruccay seguirá siendo una herida, una vena abierta, un sentimiento que nos conmueve, pero al mismo tiempo, una fuerza que nos une, un corazón que nos late, un sentimiento que nos devuelve la esperanza. 29 años después estamos convencidos que el periodismos es una profesión noble, un sentimiento que puede contagiar alegrías, una forma audaz y riesgosa de vivir, pero que finalmente nos llena de tantas emociones y pasiones. Que el espíritu de los mártires de Uchuraccay continúe en el alma de cada periodista peruano que sueña con la magia y el misterio de los ríos de su patria, con sus bosques y aquellas montañas inmensas, con la poesía que aquí se escribe, con el arte, con la música, con aquella mirada al mar, que estamos seguros también hacían felices a nuestros colegas periodistas que perdieron la vida en medio de aquellos parajes fríos y tristes, donde los niños se siguen muriendo de hambre y que ellos en el fondo de su corazón querían cambiar. Que ese ejemplo de coraje siga en cada palabra que los periodistas construimos para buscar aquella verdad, por la cual tantos hombres y mujeres de la pluma, entregaron sus vidas. Debemos seguir soñando, porque somos un país que no se dobla, que no se detiene, que puede todavía encender la luz, como esta mañana, para que nunca se oscurezca la esperanza.
Gracias señora Periodista Marisol Espinoza Cruz, por estar aquí esta mañana, representando a la Presidencia de la República y acompañarnos en este acto que será inolvidable para los periodistas, lo que nos demuestra su compromiso también para que la libertad de expresión siga siendo una bandera por la que lucharon nuestros mártires y por lo que estamos obligados a seguir luchando los periodistas honestos y responsables, para fortalecer la democracia. En cada palabra, el alma. En cada corazón, un sentimiento por ellos. En cada periodista, una verdad. En cada periodista, una sed de justicia. En cada periodista, el PERÚ... siempre, a pesar del dolor y la tristeza”.


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La represión contra los periodistas aumentó en los Estados Unidos y Chile y, en Brasil, la seguridad se degradó, advirtió Reporteros Sin Fronteras (RSF), en su Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2012.
Sobre Perú, puesto 115, se indica que fue escenario de tres asesinatos de periodistas, a lo que se agregó "la multiplicación de procesos penales por difamación o injuria”.
Recalcó, además, las dificultades que afrontan los comunicadores de México, Honduras y Cuba para cumplir con su labor informativa.
El estudio indica que en Estados Unidos, "más de 25 periodistas padecieron durante dos meses detenciones y la brutalidad" policiaca en las protestas anticapitalistas del movimiento Occupy en 2011, que hizo caer al país 27 peldaños con respecto a su anterior clasificación, hasta colocarlo en el puesto 47 de la lista de países con menos libertad de prensa en el planeta. En tanto, Chile, de acuerdo con RSF, se convirtió en escenario de "violencia contra los periodistas" y de "atentados contra redacciones, ataques físicos y en línea", por lo que ahora ocupa el lugar 80, 47 escalones más abajo que el año anterior.
"2011 será recordado por los claros retrocesos de Brasil", que bajó 41 lugares y ahora ocupa el puesto 99, añade el organismo.
La ONG francesa sostuvo que "en el norte y noreste brasileños, así como en las regiones fronterizas paraguayas, es riesgoso tratar temas como la corrupción local, las actividades del crimen organizado y los ataques al medio ambiente". RFS recordó que tres periodistas y blogueros fueron asesinados en Brasil en 2011, mientras otro murió mientras cumplía su trabajo en Paraguay, país que bajó 26 lugares hasta ubicarse en el puesto 80, y donde el gremio de comunicadores alerta la falta de una ley de acceso a la información pública. Se advierte, asimismo, que México continúa su descenso perdiendo 13 lugares y caer al puesto 149, luego de la ofensiva federal contra el narcotráfico, y "el asesinato de "cinco periodistas" además de los "crímenes y represalias contra los internautas". Honduras, puesto 135, con "cinco periodistas asesinados en 2011", ratificó "su siniestra reputación como el país más peligroso del continente" y "sigue estancado al final de la lista" en América Central desde el golpe de Estado de junio de 2009, mientras Cuba ocupa el "último lugar del continente", lugar 167, por no "haber accedido a la apertura en materia de libertades públicas y de derechos humanos". Según RSF, Costa Rica, colocación 19, llegó este año al primer rango de los países latinoamericanos, posición que se disputaba con Uruguay (32), mientras Canadá "vuelve a estar a la cabeza en la clasificación del continente al ascender 11 lugares y ocupa ahora el 10.
El organismo añade que Colombia, puesto 143, se vio manchada por "el asesinato de un periodista" y "la persistencia de las amenazas, los exilios y las suspensiones laborales forzadas" de periodistas, aunque se reconoce "los avances judiciales" del país.
Los países que continúan en la clasificación de libertad de prensa son Venezuela, (117), Panamá (113), Bolivia (108), Ecuador (104), Guatemala (97), República Dominicana (95), Nicaragua (72), Guyana (58), Haití (52), Trinidad y Tobago, que descendió 20 lugares y ocupa el 50, Argentina (47) y El Salvador (37). |
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Periodistas hondureños ven con preocupación que el presidente Porfirio Lobo confirmara que de todas maneras enviará al Congreso Nacional el decreto ejecutivo para regular la libertad de expresión en ese país.
“Será pronto. Tenemos un evento en febrero con una fundación chilena llamada Cedepo; es sobre este tema de los medios de información. Después de este seminario, en el que vienen expertos internacionales con los que trataremos el tema, elaboraremos el decreto, en base a las conclusiones. Este, proyecto, finalmente, será enviado al Congreso”, indicó.
El gobernante reiteró su interés en regular la libertad de expresión horas después de que la ministra de la Presidencia, María Antonieta Guillén, afirmara lo contrario y señalara que el gobierno no intenta coartar la libertad de expresión en el país.
“Dejo claro que en ningún momento se busca coartar la libertad de expresión. Se interpretó mal al Presidente. Al inicio, él habló de que no se debe coartar ese derecho y que debe prevalecer la objetividad e imparcialidad”, dijo la funcionaria.
Las palabras del mandatario desataron preocupación en el Colegio de Periodistas de Honduras (CPH), que llamó a periodistas y medios de comunicación a estar alertas ante las pretensiones del Poder Ejecutivo.
Juan Ramón Mairena, presidente del CPH, dijo que cualquier decreto sobre la libertad de expresión que sea enviado al Congreso Nacional antes debe ser socializado con los medios de comunicación, sino pierde validez.
“Esperamos ver la iniciativa que enviará el Presidente para dar más criterios y ver qué anda buscando. Esperamos que lo que él anda buscando sea mejorar la manera de manejar la imagen de Honduras en el ámbito internacional”.
El exfiscal general Edmundo Orellana dijo: “Ya eso es Ley Mordaza. Con esa ley, aunque el Presidente no lo pretenda, al final se tendrá como objetivo acciones que van a querer anular, asfixiar la libertad de prensa, de pensamiento, y eso no se puede permitir”.
El aspirante presidencial liberal dijo que sería un error del Gobierno mandar al Congreso Nacional un proyecto de ley encaminado a regular la libertad de prensa.
En su discurso con motivo de la instalación de la tercera legislatura del Congreso Nacional, el gobernante dijo que la libertad de prensa “no es para beneficio personal de nadie. En el nombre de la libertad de expresión nadie puede defender sus intereses particulares”.
Dirigiéndose a los diputados, dijo: “Ustedes deben poner los controles necesarios para que el ejercicio sea así, totalmente libre de cualquier influencia e interés particular, porque eso sinceramente no es libertad de expresión, eso se llama expresión al servicio de intereses particulares y eso no puede ser y alístense que ahí les voy a mandar un decreto sobre eso, ahí se los mando”.
“Esa ley, aunque el Presidente no lo pretenda, al final de cuentas va a tener como objetivo que van a querer anular, asfixiar la libertad de prensa”.
Lobo “debe entender que si un medio de comunicación se excede, o un periodista se excede, para eso están los tribunales, hay querellas como calumnias, injurias que se pueden plantear. Pretender controlar a la prensa desde los estrados políticos es un error”.
El periodista Rómulo Matamoros dijo en su espacio radial de la HRN que sería contradictorio que el presidente Lobo, después de haber aprobado varios decretos en defensa de la libertad de expresión, cuando estuvo a cargo del Congreso, ahora promueva iniciativas que atentan contra la libertad expresión y de prensa.
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Para la Asociación Nacional de Periodistas del Perú el recordatorio de los 29 años de la tragedia de Uchuraccay, donde se inmolaron 8 periodistas y un guía, en el intento frustrado de darle al Perú un relato fiel de la realidad nacional, va más allá de una justa evocación. Nos convoca a reflexionar sobre la verdadera dimensión de lo que significa hacer periodismo en el Perú, especialmente en tiempos como los que estamos viviendo, cuando las confrontaciones políticas parecen inmersas en un espacio, donde la falta de diálogo y de concertación están dando origen a una peligrosa desorientación que pone en riesgo la solución de los graves problemas de orden económico y social que afligen al país.
El sólo mencionar los nombres de Jorge Sedano Falcón (Diario La República), Eduardo de la Piniella, Félix Gavilán Huamán y Pedro Sánchez Gavidia (El Diario de Marka), Willy Retto Torres y Jorge Luis Mendivil Trelles (Diario El Observador), Amador García Yanque (Semanario Oiga), Octavio Infante García (Diario Panorama, de Huamanga) y el guía Juan Argumedo García, victimados aquel fatídico 26 de enero de 1983, es más que suficiente para que renovemos la fe de comprender a la sociedad peruana, trazando una experiencia continua en donde no hay lugar para la fatiga. Y en donde sí, es necesaria, una permanente verificación de lo que se escucha, de lo que se ve y se lee, con lo que realmente sucede. Esa incesante búsqueda de hechos y confrontaciones con todos los sectores de la opinión pública y pareceres de la realidad nacional, es tarea que le corresponde al periodismo de hoy.
La reconciliación, la inclusión y el inicio de una transformación social y económica sí es posible, con la presencia de un periodismo ético, cumplidor de su deber social. Así lo entiende la Asociación Nacional de Periodistas del Perú, que desde hace 29 años, sin pausa alguna, hace este recordatorio en tanto implica por un lado sobreponerse a los intereses, herencias y efectos de unos y, por otro lado, hacer entrega de una comunicación social que le de sentido a la vida, a la esperanza, a los sueños, nunca perdidos en un pueblo como el de nuestra nación.
No resulta, por eso, un misterio entender qué animaba a los ocho Mártires de Uchuraccay cuando decidieron iniciar esa marcha hacia las alturas cordilleranas de Ayacucho en procura de la verdad. Tampoco es difícil interpretar su estado de ánimo, sabiendo con anticipación todo el riesgo que había que asumir en esas circunstancias. Para ellos se trataba de cumplir con el sagrado deber de desentrañar lo que era desconocido hasta ese momento. Responder a la inquietante pregunta ¿por qué tanto dolor en el Perú?. Ese era el objetivo nunca desmentido: hablar con la verdad. Pero ocurrió lo que no podía pensarse en una sociedad civilizada. La irracionalidad se hizo presente, el fundamentalismo demencial cayó sobre el periodismo nacional. Lo demás ya es conocido. No hubo un debido proceso. Menos una investigación imparcial. Los testigos fueron desaparecidos. Y, finalmente, la impunidad protegida por una débil democracia logró lo que había pensado.
Por eso este 29 aniversario del martirologio de los 8 periodistas y el guía, nos lleva a tomar posiciones muy definidas. Los verdaderos periodistas aspiramos a una verdadera democracia con libertad, sin los peligros de terminar en la cárcel por informar con la verdad, con libertad para acceder a la información de interés público. Así como ayer, la Asociación Nacional de Periodistas del Perú, entrega sus mayores esfuerzos en esta lucha contra la cultura del secretismo. Esta es la que le causa el mayor de los daños a la vida en justicia, en paz, en armonía.
Pero nunca es tarde para perder las esperanzas. Así como ayer, combatimos al terrorismo demencial, ahora seguimos en la misma lucha. Y no solamente contra las mascaradas en las que se esconde este terrible flagelo contra la humanidad. De la misma manera lo hacemos contra aquellos que teniendo una cuota de poder, hacen mal uso de ella y se niegan a despenalizar los denominados delitos de prensa y que pretenden en el colmo de la intolerancia institucionalizar una Ley Mordaza.
Todo esto a pesar de las recomendaciones de los más altos organismos internacionales como Naciones Unidas y la Organización de Estados Americanos. Todo esto a pesar de los avances de la doctrina jurídica moderna. Todo esto a pesar de los grandes cambios tecnológicos y de la presencia infinita de las redes sociales.
Nadie podría ignorar que durante las últimas décadas somos un país de permanente convulsión y, sin embargo, el Perú sigue siendo un país de tercer mundo. La nación ha vivido hechos sin precedentes, entre ellas, las crueles, masivas y despiadadas acciones terroristas, la hiperinflación más devastadora de las finanzas públicas y de la economía familiar, el deterioro de las instituciones del Estado como consecuencia de una autocracia para no olvidar y el profundo desengaño de una población que mantiene la aspiración de reconocerse en una comunidad de ciudadanos libres, respetuosa de la ley, esa que hace posible el diálogo horizontal y la concertación para poder autogobernarnos.
Por eso, no dejaremos jamás de rendirle homenaje a los Mártires de Uchuraccay. Ellos han dejado una heredad de sacrificio y de nobleza. La Asociación Nacional de Periodistas del Perú al recordarlos pone en alto su antorcha de lucha, aviva los ánimos de un periodismo comprometido con la historia social y económica del Perú y busca por sobre todas las cosas el cumplimiento sincero de una comunicación social con valores y principios y al servicio de todo el Perú.
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