Usted está en:
| Asesinan a cuatro periodistas en lo que va el 2009 en México |
|
Este crimen, que suma a cuatro el número de periodistas asesinados en lo que va del 2009 en México, no hace más que ratificar el escalofriante clima de inseguridad en el que ejercen labor los periodistas mexicanos, especialmente al interior del país. Si bien a la fecha no se ha determinado el móvil del crimen, sus colegas del diario El Tiempo de Durango, demandan no descartar como primera hipótesis la represalia por su trabajo periodístico. Melo Samper venía criticando ácidamente el accionar de las autoridades locales de Durango, con quienes habría tenido enfrentamientos a causa de las denuncias que venía haciendo a través de su pluma. Por lo expuesto, la FEPALC demanda una actitud firme de las autoridades estaduales y nacionales. Sobre estas pesa en la fecha el no haber estado a la altura de las demandas de seguridad del periodista, quien tras ser amenazado acudió a solicitar garantías sin encontrar respuesta. Como un oscuro antecedente quedará la negativa de las autoridades de abrir investigación de un ataque contra el vehículo del periodista en la puerta de su domicilio. Tristes y con necesidad de estar más cerca que nunca a nuestros colegas mexicanos, la FEPALC será incisiva en su búsqueda de justicia. Como lo diría la propia Federación Internacional de Periodistas, en ocasión del Día Mundial de la Libertad de Prensa "no más hipocresía ni negligencia" de los Estados. Los periodistas tienen consigo las voces de todos sus colegas en la región. Estas no cesarán hasta que las autoridades mexicanas no asuman medidas concretas de protección a quienes tienen el deber de informar en un clima tan hóstil. El asesinato de Melo Samper se suma a los de Paul Ibarra Ramírez (13 de enero), Daniel Méndez Hernández (23 de febrero) y Juan Carlos Hernández (28 de febrero).
|

La Federación de Periodistas de América Latina y el Caribe (FEPALC) demanda una inmediata investigación del asesinato del periodista Carlos Ortega Melo Samper, quien fue trágicamente victimado en el estado de Durango, el último 3 de mayo, paradójicamente Día Mundial de la Libertad de Prensa.