|
La Asociación Nacional de Periodistas del Perú, ante el debate público generado en torno a la conveniencia o no de difundir comunicaciones telefónicas obtenidas mediante medios ilícitos, expresa su enérgico rechazo a toda forma de interceptación de la comunicación privada, en la medida que la misma lesiona el derecho a la intimidad personal y familiar, esfera de la vida de todo ser humano en la que ningún extraño puede interferir, al mismo tiempo que demanda equilibrio para proteger el derecho ciudadano a la información de interés público, entendida ésta como información que tiene como propósito cautelar el bien común que es patrimonio de todos los peruanos, por encima de credos, ideologías o intereses particulares.
Con la misma claridad hace un llamado a nuestro gremio, constituído por más de nueve mil periodistas, agrupados en ochentinueve asociaciones provinciales en todo el territorio nacional, para que en cumplimiento de su deber de informar con la verdad, recuerden que la libertad y la responsabilidad son inseparables en tan importante tarea social. A este respecto debe tomarse en cuenta que la libertad sin responsabilidad favorece a la distorsión y a otros abusos, al mismo tiempo que con ausencia de libertad, no se puede ejercer la responsabilidad. La ANP hace presente que siendo verdad que la tecnología está modificando, profundamente, el vehículo que transporta el trabajo de los periodistas a sus audiencias, también es cierto que las obligaciones fundamentales de los periodistas permanecen siendo las mismas, o sea informar a los demás y ser informados sobre asuntos relacionados con el bien común y opinar pensamientos y criterios, sin que nadie pueda imponerle pensamientos o verdades oficiales o de interés de parte. La ANP subraya que el derecho a la intimidad es un derecho humano igual que el derecho a la libertad de expresión, pero ningún de estos derechos es absoluto. Corresponde por eso mismo, a los periodistas, actuar con responsabilidad y libertad, procurando un comportamiento comunicacional que alcance equilibrio entre el respeto a la intimidad y la necesidad de examinar y revelar lo que la doctrina precisa como interés público para la sociedad político- social de nuestro país.
Lima, 18 de setiembre del 2010 Roberto Mejía Alarcón Presidente ANP Zuliana Lainez Otero Secretaria general ANP
|